Cuando un banco decide si prestarte dinero, un proveedor financiarte las facturas, o un posible inversor, compartir capital con tu empresa, todos ellos cuentan con un “arma secreta”.

Ninguno de ellos tomará estas decisiones si no tiene la información que se consigue de analizar los estados contables de la empresa en cuestión, más conocido como análisis de empresas.

 

Lo que te cuentan los números de una empresa que te pueda interesar, está a tu alcance. Sólo tienes que acercarte al Registro Mercantil y solicitar las cuentas anuales depositadas por la misma, -sí, esas mismas que nos hace el gestor por “obligación legal”- y por un pequeño importe, tendrás a tu disposición una gran cantidad de información estratégica para tu negocio.

 

PERO YO NO SE NADA DE CONTABILIDAD, NI QUIERO SABERLO

 

Es que no hace falta saber contabilidad, ni manejar el programa de tu contable. Sabiendo dónde mirar, los epígrafes de un Balance y una Cuenta de Pérdidas y Ganancias son un libro abierto.

Todas las sociedades tienen obligación de depositar sus cuentas anuales en el Registro Mercantil como máximo el 30 de junio del año siguiente al de su finalización.

Esto significa que lo normal es poder disponer a partir de julio de las cuentas del año anterior. Para poder ver con ciertas garantías el desarrollo de la historia que nos cuentan, es necesario disponer de los dos últimos años, y si ha habido mucho “movimiento”, los últimos tres.

Esto es IMPRESCINDIBLE, porque los números a fecha fija son una fotografía congelada, y sólo compararlos nos permite ver la evolución de los aspectos que nos interesan.

 

Parece que para analizar empresas hay que hacer un master, calcular un montón de “masas” y ratios, y ver fórmulas de medio kilómetro sobre rentabilidades. Pero no hace falta complicarse tanto la vida para conseguir la información que necesitas. Eso sí, es necesario tener perfectamente claros algunos conceptos, siendo los más importantes los siguientes:

 

(*) Las CUENTAS ANUALES de una empresa, tienen dos tipos de componentes:

 

Los numéricos: Balance y Cuenta de Pérdidas y Ganancias.

Los informativos: Memoria, Informe de Gestión, e Informe de Auditoría (no siempre obligatorio), completan y aclaran sucesos que hayan podido influir en los anteriores.

 

También según el TAMAÑO de la empresa serán más o menos detallados, lo que influye para sacar conclusiones de los mismos.

 

El Balance refleja lo que la empresa tiene (Activo), ya sean bienes (Inmovilizado material), patentes (inmaterial), acciones de otras empresas (financiero), derechos (saldos pendientes de Clientes) y efectivo (Tesorería)

y con qué dinero lo ha conseguido (Pasivo), ya sea propio (Capital y Reservas) o ajeno (Financiación a largo plazo, a corto plazo, Proveedores, Hacienda Pública).

 

La Cuenta de Pérdidas y ganancias presenta la información de cuánto se ha vendido (Ventas,  Importe neto de la cifra de negocios), y de los gastos que han sido necesarios para conseguirlo (Aprovisionamientos, Gastos de personal, Gastos generales), así como el ajuste del deterioro de los activos que ha necesitado en la producción (Amortizaciones), este primer resultado es el RESULTADO DE EXPLOTACION.

De forma separada se añaden a continuación los intereses de inversiones (Ingresos financieros) y los intereses pagados por las operaciones de préstamo (Gastos financieros), obteniéndose el RESULTADO FINANCIERO.

Igualmente, cuando se producen operaciones que no son propias de la actividad de la empresa si son beneficiosas (Ingresos extraordinarios), o perjudiciales (Gastos extraordinarios), siendo el saldo el RESULTADO EXTRAORDINARIO.

La suma de los tres nos dará el RESULTADO ANTES DE IMPUESTOS, que expresa el potencial de la empresa de conseguir beneficios.

 

(*) Hay que tener en cuenta que una cosa es la CONTABILIDAD, que registra todos los ingresos generados (aunque no se hayan cobrado) y gastos producidos (aunque no se hayan pagado), y otra la TESORERIA, diferencia entre cobros (realmente ya en tu poder) y pagos (que han salido de tu caja).

 

PARA SACAR PARTIDO A LA INFORMACION, TIENES QUE SABER PARA QUE LA VAS A UTILIZAR

 

(+) Si estás buscando oportunidades de NEGOCIO:

Eres un vendedor de maquinaria para artes gráficas, localizas cuentas de varias imprentas de cierto tamaño, ¿qué tendrías que mirar?

En el Activo puedes ver si la maquinaria que tienen es reciente, (la suma de las amortizaciones acumuladas es muy baja), o si les está haciendo falta renovarse (prácticamente está amortizada en su totalidad). También si la adquieren directamente, o prefieren hacerlo en régimen de leasing. Puedes preparar una oferta dirigiéndote a quien presumiblemente le benefician tus productos.

 

(+) Para vigilar a la COMPETENCIA:

Puedes observar si la cifra de ventas ha crecido o no de un año a otro, y si se ha reflejado en una mejora del beneficio. Además puedes ver si el incremento en el beneficio se ha producido, ha sido por la actividad normal o por otros motivos que no tienen que ver directamente con el negocio.

 

(+) Para ver si un cliente retrasado puede PAGAR:

Ver si genera suficiente beneficio para pagar, si la mayor parte de su pasivo está formado por Créditos a corto plazo, si sus gastos financieros son muy abultados en proporción al resto de cifras, o si está pagando a otros y no a tí. Si la situación es tan mala como la pinta, o bien puedes ajustar lo que sea razonable para recobrar lo que se pueda.

 

Y EN CUANTO A TUS PROPIAS CUENTAS ANUALES ¿ QUE DEBES HACER?

 

En primer lugar, ser consciente de que son tu “escaparate” frente a terceros. Si solicitas crédito a un banco, va a ser lo primero que miren, si un cliente bueno quiere comprobar si eres de confianza las va a contrastar, si necesitas un inversor, las va a mirar con lupa.

Para lucir bien, es imprescindible que al cierre del ejercicio dejes arreglados todas esas cuentas “cajón de sastre”, y que cada gasto y cada ingreso quede asignado donde corresponda, así como liquidados los impuestos que corresponda y repasados los clientes.

Cuando un balance presenta cuentas “varias”, de importes abultados respecto al total, da lugar a pensar que hay descontrol y mala gestión, y hay pocas cosas de más fácil solución.

Evita también esa costumbre de incluir en Tesorería (con saldo negativo) el importe que puedes disponer de una Cuenta de crédito, por la misma razón, es incorrecto y da la sensación de que no hay efectivo.

 

Las cuentas anuales presentan la imagen de las decisiones que has ido tomando en tu empresa, y de las consecuencias, favorables o no derivadas de ellas.

Bien formuladas, te apoyan cuando expliques la naturaleza y evolución de tu negocio, puedes basarte en ellas para negociar condiciones y plazos en compras y ventas, y para aparecer ante tus interlocutores con transparencia y claridad.

Teniendo en mente sus dimensiones, puedes ver qué cantidad de crédito necesitas o no, y solicitar cantidades lo más ajustadas posible a las características de tu empresa, asunto muy valorado por los bancos.

 

TANTO EN UN CASO COMO EN EL OTRO, EN QUE DEBES FIJARTE:

 

(*) Siempre que nos interese una empresa, conseguir toda la información posible, TAMAÑO, SECTOR ECONOMICO, ACCIONISTAS DE REFERENCIA, si pertenece a un grupo. Cómo se comporta respecto a su sector.

(*) Si es capaz de pagar sus deudas: SITUACION FINANCIERA.

(*) Si gana dinero con su actividad, cuál es su rentabilidad respecto al capital invertido: SITUACION ECONOMICA.

Estos tres elementos, se merecen por sí mismos varios post independientes, previstos para los próximos meses.

 

 

En resumen, el análisis de empresas está basado en información pública, de libre acceso. Siempre que necesites tomar decisiones sobre una empresa te vendrá bien contar con la información “oficial” de la misma.

Al igual que cuando un particular sólo puede demostrar “lo que gana” con la Declaración de la Renta, para una empresa es lo único que se admite como válido de cara a terceros (y el Impuesto de Sociedades, que refleja las mismas Cuentas).

Cuanto más grande sea la empresa de la que quieres informarte, más importante es que sepas cómo funciona, para valorar si te interesa o no relacionarte con ella. Además el grado de detalle disponible es mucho mayor que en empresas pequeñas.

Respecto a tu propia empresa, tener controlada tu imagen financiera es fundamental de cara a terceros, tal vez controlas tu imagen comercial de una manera exhaustiva, y en cambio tienes descuidado este aspecto, que te puede dar un disgusto si por ello pierdes oportunidades o financiación.

 

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