El coaching responde a la pregunta fundamental de “¿cómo puedo ser mejor?” Es la misma pregunta a partir de la cual comenzó la PNL.

El coaching se centra en lo que deseas, tu objetivo, y cómo conseguirlo. Te estimula a conocer tus valores y a vivirlos en el logro de tus objetivos. Cuestiona las creencias limitadoras y refuerza las positivas.

La PNL estudia el modo en que estructuramos nuestra experiencia subjetiva: cómo pensamos acerca de nuestras creencias y nuestros valores, cómo creamos nuestros estados emocionales y cómo construimos nuestro mundo interior y le dotamos de significado.
Y aporta por tanto importantes herramientas técnicas al coaching, desde la apreciación de cómo interactúan objetivos, valores y creencias, hasta la mejora en la comunicación a través de las fases del proceso de coaching.