Un valor importante que te guía a la hora de mejorar tu relación con el dinero, es el de la seguridad. A qué llamar seguridad, cuando sabes que al 100% no hay nada seguro en este mundo, pero sí es cierto que las penas con pan son menos, y lo que vas buscando es:

 

* Que a tu familia no le falte nunca nada necesario, que no queden deudas impagadas, que puedan mantener vuestro nivel de vida.

* Hacer frente a cualquier problema o dificultad imprevisto y grave, como un accidente y sus consecuencias para las personas y bienes, tuyos o de otros.

* Cuidar de la salud, ya que el tiempo es oro, y para estar enfermo más, sobre todo si dependes únicamente de tu trabajo, hay que tener recursos para conseguirlo.

 

Esta parte de la gestión de tu economía es completamente defensiva, y a la vez necesaria, porque si ocurren ciertos sucesos, que no son frecuentes, pero sí probables, no levantas cabeza en la vida.

Las cosas malas siempre parece que les ocurren a los demás, y que tú estás libre, hasta que te toca. La probabilidad del 0,5% de que ocurra un desastre se convierte en el 100% si te toca a ti y más vale estar prevenido.

 

Y COMO PREVENIRSE:

 

Hay dos formas de enfrentar la adversidad:

 

1. Tener seguros para los problemas más comunes.

2. Tener dinero suficiente para cubrirlos en caso de que ocurran.

 

La prudencia aconseja tener asegurados los riesgos que no puedas cubrir razonablemente con tus ahorros. Mientras no tengan un considerable volumen, puedes cuidar de tu familia, tu salud y tus bienes por medio de los seguros.

 

Y QUE ES UN SEGURO

 

Es un servicio que vincula una contraprestación económica al caso de que ocurra el hecho que se quiere asegurar. El contrato que lo sustenta se llama póliza de seguro.

 

Los ELEMENTOS más importantes de cualquier seguro son:

 

El riesgo que cubre. Tiene que ser incierto, no se sabe si se va a producir un incendio, o cuándo puede fallecer una persona, ser concreto, no depender de la voluntad del asegurado y producir daño económico.

 

Las coberturas, son todos los riesgos que cubre el seguro. Por ejemplo, en un seguro de hogar, la escala va desde cubrir solamente incendios, se puede incrementar a robo, daños a terceros (la típica inundación de agua), incluir a las mascotas y hasta coberturas especiales de ciertos bienes (colecciones, joyas).

 

La prima es el precio del seguro. Es el importe que te cobran para cubrir el riesgo que aseguras. Cuanto más probable es que ocurra, más caro es el seguro.

 

El importe de la prima será una combinación entre todos los riesgos que efectivamente cubra y la probabilidad de que ocurran. Por eso cuando se comparan seguros “caros”, con seguros “baratos”, la mayor parte del tiempo se comparan peras con manzanas.

 

No es lo mismo un seguro de incendios y ya está, que otro que cubra más cosas, y lógicamente la diferencia se verá cuando llegue el momento de utilizarlo.

 

Por eso es tan importante la “letra pequeña” de los seguros y tiene tan mala fama. Cuando un seguro es muy barato, hay que ser consciente de que no cubre casi nada.

 

Además cuando estás interesado en algo específico, como puede ser si te cubre una rotura del vidrio de la vitrocerámica, tienes que preguntarlo, puesto que no se considera “un cristal roto” y está excluido en casi todas las compañías del seguro de hogar básico. Estas cosas concretas se las denomina exclusiones.

 

También hay una lucha entre la picaresca por una parte de los asegurados y las compañías, y por otra de seguros que no están bien contratados:

 

(*) Si por ejemplo contratas un seguro para el hogar, si pones demasiado poco de contenido, o sea lo que tienes en casa, para que te salga más barato, si luego ocurre algo, te dirán que estás en infraseguro, o sea, que pagabas menos de lo que debías, y no te cubrirá la contingencia como esperabas.

 

(*) Si contratas un seguro de salud, o de vida, y para que te lo autoricen no dices “toda la verdad y nada más que la verdad” sobre tu salud, y luego lo necesitas, si tienes una enfermedad anterior y crónica, o falleces de algo que ya tenías el seguro no va a hacer frente a la situación, ya que de haberlo sabido no habría aceptado el riesgo.

 

(*) También se produce el caso contrario, que quieres contratar un seguro con unas determinadas coberturas y se empeñan en darte un paquete que incluye otras que no quieres ni necesitas y te encarecen mucho la póliza. Esto lo solucionas buscando una compañía que te deje asegurar sólo lo que tu quieras.

 

(*) Los seguros se atragantan también porque se ven como algo forzoso, un producto que te “coloca” la entidad financiera cuando haces un préstamo o una hipoteca, o como contraprestación de otro servicio, sin que le veas la utilidad de hacerlo.

 

CUAL ES EL PAPEL DE LOS QUE INTERVIENEN EN UN SEGURO

 

El asegurador, previo cobro de una prima se compromete a pagar las indemnizaciones o realizar el resto de prestaciones (reparar o reponer el bien) cuando se produzca el suceso cubierto por la póliza. Por las características del sector esta actividad está fuertemente regulada y supervisada.

 

El tomador es quien contrata el seguro, a quien corresponde el pago y las obligaciones que se establezcan en la póliza.

 

El asegurado es el que está expuesto al riesgo que se quiere cubrir. En muchos seguros es el mismo que el tomador.

 

En seguros personales, la persona que tiene riesgo en caso de enfermedad en un seguro de salud,

En seguros de daños, por ejemplo el dueño de la casa en un seguro de hogar.

 

El beneficiario, es el titular del derecho a la indemnización. Su designación deberá hacerse en la póliza expresamente o bien por su relación familiar, sin que haya dudas, como los hijos o el cónyuge.

 

Y CUALES SON LOS TIPOS DE SEGURO MAS FRECUENTES

 

Sobre los bienes:

 

* Seguro de hogar, que tiene un amplio abanico de coberturas, incendio, robo, responsabilidad civil (lo de que le cae una maceta de tu casa al que pasa por la calle), mascotas ….

Cuando se tiene hipoteca hay un seguro de incendios obligatorio que es el seguro de hogar más económico.

 

* Automóvil. Existe la obligación de un seguro mínimo para circular. Por importe, el más caro y con más coberturas es el seguro a todo riesgo, cuando se quiere abaratar, con franquicia, y cuando el coche ya tiene unos años el seguro a terceros (que en algunas compañías incluye robo y lunas).

Cuando se tiene poca experiencia y te acabas de sacar el carnet de conducir el riesgo se valora más alto y el seguro es más caro. Hay quien se arriesga a dejar conducir al niño o la niña y como tenga un accidente y no se haya declarado como conductor con el pago de la subida no se van a hacer cargo del mismo.

 

Sobre las personas:

 

* Salud. Te facilitan el no tener que esperar para hacerte pruebas o ir a un especialista si lo necesitas. Se nota y mucho la edad que tengas y si tienes enfermedades previas al contrato. Las pólizas familiares suelen salir más económicas.

Puedes elegir entre una póliza de reembolso, eliges tu el médico o el servicio y te devuelven el importe, que es la más cara, o la más habitual de un pago fijo y otro variable en función de los servicios que utilices.

 

* Vida. El que más te convenga dependerá de tu edad, de tus responsabilidades familiares, de las deudas que tengas y de tus ahorros. Dentro de un seguro de vida puedes contratar distintas coberturas siendo las más importantes las de fallecimiento, y la de incapacidad absoluta y permanente.

 

Curiosamente en muchos casos se anula esta segunda para que el seguro salga más barato, pero en realidad es bastante más probable que te ocurra un accidente y no puedas trabajar, que el fallecimiento a edades tempranas.

 

Cuando tienes responsabilidades familiares, calcula el nivel de vida, y lo que necesitarían si no estuvieras, y sobre eso calcula la cobertura.

 

Si tienes deudas, deja asegurado al menos el importe de lo que debes para que puedan pagarlo en caso de fallecimiento, y por ejemplo no se queden con una hipoteca que no puedan pagar.

 

Como tipo de producto, está el seguro de vida puro, que desembolsa la cantidad pactada de una sola vez, y los seguros de vida de rentas, que lo que garantizan es un pago mensual por un periodo pactado por ejemplo 10 años.

La principal diferencia, que el segundo es mucho más económico que el primero, y cuando se cumple cierta edad (a partir de los 50) el de vida puro resulta carísimo. Es decir, resulta mucho más conveniente haber ahorrado lo suficiente para no necesitarlo.

 

 

En resumen, aunque la seguridad total no existe, el estar razonablemente tranquilo tiene un precio, el de estar prevenido bien con dinero propio, o bien con la protección que ofrece un seguro bien pensado y adaptado a las circunstancias personales y profesionales de tu vida.

Lo que más económico resulta al final es organizarte de forma que tus ahorros te permitan hacer frente a los imprevistos sin hacer más gastos que los necesarios, pero mientras lo consigues, está claro que la seguridad tiene un precio.

 

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