Aquí está la caja de herramientas para gestionar tu equipo, grande o pequeño, de forma eficaz. Liderando bien a quien trabaja contigo, los resultados económicos y de satisfacción, vendrán juntos de la mano.

Buscando qué conductas de liderazgo concretas se traducen en resultados positivos, una investigación de la consultora Hay/Mc Ver, con una base de 3.871 ejecutivos, publicada en Harvard Business Review en el 2000, descubre SEIS estilos de liderazgo distintos, cada uno de ellos derivado de distintos componentes de la inteligencia emocional.

Analizados individualmente, afectan de forma directa y singular a la atmósfera o clima laboral así como al rendimiento económico de la empresa. Además los que consiguen mejores resultados no se basan en un solo estilo, sino que los alternan en función de lo que requieren las circunstancias.

El Instituto McClelland, del Grupo Hay estudió datos de miles de ejecutivos y les hizo un seguimiento de conductas concretas y efectos en el clima laboral.

 

Y QUE ES EL CLIMA LABORAL

 

El clima laboral recoge seis FACTORES clave que influyen en el entorno de una empresa:

  1. La flexibilidad. Libertad para innovar sin trabas burocráticas.
  2. Sentido responsabilidad hacia la empresa
  3. Nivel de calidad del trabajo que se autoimponen las personas.
  4. Feedback sobre el rendimiento y recompensas.
  5. Claridad en misión y valores.
  6. Nivel de compromiso con objetivo común.

 

Los distintos estilos de liderazgo tienen un efecto mensurable en los aspectos del clima. Asimismo la influencia del clima en los resultados económicos es directa, llegando a representar casi un tercio de los mismos. Esto a pesar de la indudable importancia de las condiciones económicas y de mercado.

 

¿CUALES SON LOS SEIS ESTILOS?

 

AUTORITARIO (ó visionario)

  • Personas: Hace avanzar a la gente hacia los sueños compartidos.
  • Efecto clima: Tremendamente positivo. Da mucha seguridad el que haya alguien que diga con claridad lo que hay que hacer.
  • Mejor momento: Cuando el cambio requiere una nueva visión o cuando hace falta un rumbo claro.
  • No funciona bien: cuando trabaja con un equipo de expertos o iguales con más experiencia que él.

 

COACH 

  • Personas: Vincula lo que quiere la persona con los objetivos del equipo
  • Efecto clima: Muy positivo. Desarrolla a las personas, les da espacio y fomenta el aprendizaje a largo plazo.
  • Mejor momento: Cuando hay que ayudar a una persona a contribuir con mayor eficiencia al equipo.
  • Es el menos utilizado de todos, se arguye la falta de tiempo para aplicarlo. Funciona muy bien con quien desea progresar y recibir ayuda. Es totalmente inútil cuando por el motivo que sea no desean aprender o cambiar su forma de actuar, o también cuando el líder no tiene la habilidad necesaria para desarrollarlo

 

CONCILIADOR

  • Personas: Crea armonía al conectar a los individuos entre sí.
  • Clima: Positivo. Desarrolla fuertemente los vínculos emocionales, que se traducen en lealtad. A diferencia de otros estilos, hace muchos comentarios positivos.
  • Mejor momento: Cuando hay que corregir desavenencias en un equipo, motivarlo en momentos de cambio, o reforzar las conexiones.
  • No debe utilizarse en solitario. El estilo afectivo no se aplica con eficacia cuando el rendimiento no es bueno. Cuando se necesitan directrices claras para superar retos complejos, no indica el rumbo a seguir. Se suele combinar con el autoritario dando muy buenos resultados.

 

DEMOCRATICO

  • Personas: Valora la aportación de los demás consigue el compromiso gracias a la participación.
  • Clima: Positivo. Su resultado puede ser inferior al de los anteriores, ya que las dificultades de llegar a un consenso se traducen en interminables reuniones. También se utiliza a veces parar aplazar decisiones, con lo cual incluso asciende el nivel de conflicto.
  • Mejor momento: Para crear consenso u obtener valiosas aportaciones de miembros del equipo.
  • Necesita que los participantes en la toma de decisiones estén lo bastante cualificados y bien informados para aportar opiniones válidas. Asimismo no es muy recomendable el largo proceso que conlleva de cara a sortear una crisis.

 

EJEMPLARIZANTE

  • Personas: Marca objetivos estimulantes y apasionantes. Normalmente son muy altos y predica con el ejemplo.
  • Clima: A menudo muy negativo porque no se aplica adecuadamente. “Si hay que decirte lo que hay que hacer no vales para esto”. Si el rendimiento no se considera adecuado despido fulminante.
  • Mejor momento: Cuando hay que obtener resultados de alta calidad de un equipo motivado y competente.
  • Debe utilizarse con moderación y nunca de forma exclusiva. Funciona bien cuando todos los participantes están motivados, son muy competentes y requieren poca orientación o coordinación (por ejemplo grupos de I + D, equipos de abogados).

 

DOMINANTE (o coercitivo)

  • Personas: Alivia los miedos al ofrecer un rumbo claro en una emergencia.
  • Clima: A menudo muy negativo porque se emplea mal. Toma decisiones difíciles que se han aplazado hasta que “no se puede más”.
  • Mejor momento: En una crisis para poner en marcha un cambio radical, ruptura de cultura empresarial. En casos de emergencia, como puede ser después de incendios o terremotos. Y cuando hay empleados problemáticos con los que ha fallado todo lo demás.
  • Una vez pasada la situación de emergencia, hay que cambiar de estilo dadas las repercusiones a largo plazo de la falta de sensibilidad ante la moral y los sentimientos de los interesados.

 

Por supuesto, nadie dice que aplicar este repertorio sea sencillo. En muchos casos cada uno aplica dos o como mucho tres estilos de forma natural, y otro miembro del equipo co-lidera otras facetas del mismo.

Otra manera es cultivar las competencias emocionales de los estilos que no aplicas. Si te cuesta más ser conciliador aplícate a desarrollar la empatía, el establecimiento de relaciones y la comunicación. Para potenciar tu faceta democrática haz brillar tus habilidades de colaboración y comunicación.

Y tú ¿qué opinas? ¿cuál es tu estilo preferido?. Si te gustó el post, gracias por compartirlo.