¿Por qué el emprendedor necesita saber manejar el dinero?

Coaching Financiero Para Emprendedores

¿Por qué el emprendedor necesita saber manejar el dinero?

Motivos para controlar tus finanzas

Con toda la ilusión del mundo te pones manos a la obra a realizar el sueño de tu vida. Pero hay algo que te pone nervioso, ¿qué hago con los asuntos de dinero? Lo primero que se te ocurre es simplemente que “te lo lleve la gestoría”. Y de lo demás, vas dándole vueltas a las cuentas según lo que tengas que pagar, cogiendo un poco de aquí, un poco de allá y allá que vamos.

Luego, no resulta sorprendente que en cuanto hay más movimiento y las cosas se complican, cuando aparentemente tenías que tener dinero, se acaba y no sabes ni por qué.

 

Y ESTO POR QUE OCURRE

 

1. Porque la contabilidad es una cosa y dónde está el dinero otra muy diferente. Aunque son complementarias no coinciden.

Una cosa es vender y otra cobrar (por ejemplo dentro de tres meses) y otra gastar o pagar (casi siempre te toca de inmediato). Como ambas no van de la mano, el movimiento que se genera para tener atendidos tus pagos tiene su propia dinámica que es la previsión de tesorería. Tienes que aprender a tener controlado qué va a pasar con todos tus ingresos y tus pagos en los próximos 30 días si no quieres tener sustos.

 

2. Los conceptos académicos son eso, académicos.

Muchas veces confunden en vez de aclarar. Realmente necesitas un utilitario para llevarte al trabajo, no un Ferrari para el circuito de F1, y aunque la información pueda ser valiosa te resulta excesiva y, sobre todo, fuera de contexto. Muchos indicadores son estupendos para empresas grandes, pero casi sin significado útil para una pequeña.

 

3. La más famosa escuela de hostelería del mundo, en Lausana (Suiza), forma a los mejores gerentes de hoteles de cinco estrellas por todo el mundo.

Uno de los principios que mantienen desde su fundación es que todos ellos han de saber hacer las camas como el mejor, picar las verduras en la cocina, y servir la mesa a la perfección.

Es norma de la casa que sólo el que sabe hacerlo está en condiciones de valorar:

a) Si se ha realizado el servicio con la calidad necesaria,
b) cuánto cuesta llegar a ese resultado (tiempo, experiencia, interés), y apreciarlo en los que lo hacen,
c) y saber hacerlo con el suficiente nivel si se ve obligado por las circunstancias.

Lo mismo te ocurre a ti con las finanzas de tu negocio, si sabes lo suficiente:

a) Sabrás si vas por buen camino y de verdad ganas dinero,
b) Valorarás el servicio financiero que recibas de bancos y gestores y si se puede hacer mejor y más barato.
c) No dependerás de nadie para tomar decisiones vitales, porque sabrás qué datos necesitas.

 

4. Lo cierto es que todo lo que se supone que “deberías saber” tiene tal volumen que resulta demencial.

Cuando quise empezar con este blog me leí una montaña de información sobre escribir en Internet. Llega un momento que dices hasta aquí llego y no paso.

Con lo que había averiguado me fui a ver a mis amigos informáticos, esos que todos tenemos y que mareamos lo que nos dejan. Cuando empecé a preguntarles por “esto”, “aquello” y lo de “más allá”, me dijeron con buen criterio, “mira, no te compliques la vida, te coloco una plantilla, con cuatro paginitas, y ya puedes empezar a escribir”, y lo demás “ya irás viendo que necesitas, y entonces, preguntas”.

Y eso es también lo que hace falta cuando empiezas con las finanzas de tu negocio, colocarte una plantilla (cómo manejar la tesorería) y cuatro indicadores para empezar (de inversión, gasto, rentabilidad, clientes), y el resto, en función de lo que vayas necesitando. Lo peor que puedes hacer es inmovilizarte por exceso de información (y falta de acción). Las preguntas te irán surgiendo según vayas trabajando y sabrás lo que necesitas.

Ponte en marcha y ya irás cogiendo rodaje, de lo contrario te puede ocurrir que nunca seas capaz de distinguir lo importante de lo que no lo es,  igual que pasa cuando un programa en el ordenador empieza a llenarte de ventanitas preguntando ¿estás seguro de que quieres hacer esto?, ¿seguro, seguro? ¿seguro del todo?, y ya aprendiste a distinguir si es una bobada o te cargas el disco duro. Si vas practicando y aprendiendo lo conseguirás.

 

Y ¿CUALES SON LAS FASES POR LAS QUE PASAS PARA APRENDER?

 

1. NO SABES QUE NO SABES
Ignorancia feliz, no solamente desconoces lo que te hace falta, ni siquiera te das cuenta de ello. La actividad en cuestión no significa nada para ti, no experimentas ninguna necesidad de conocer nada al respecto. Tal vez ¿cómo dedicarte a la cría de focas en el Ártico?

 

2. SABES QUE NO SABES
Cuando empiezas a funcionar, y te das cuenta de que no es tan sencillo como parecía, pero te sientes abrumado por lo que hay que saber de todo, y lo del dinero te agobia especialmente y se lo dejas a otros. Tienes que estar pensando cada cosa que haces, y es agotador. Hay mucha gente que abandona en este momento.

Es igual que cuando aprendiste a conducir, cuando estás en la autoescuela, y un año después, estás venga mirar que si el embrague, el acelerador, el espejo de fuera, el de dentro, la marcha para arriba y para abajo, y Dios mío, la rampa y el freno de mano. Ya no hablemos de aparcar. Y de mirar por dónde van los otros coches.

 

3. SABES QUE YA SABES
Pero en algún momento, empiezas a darte cuenta que aún sin ser experto, vas acumulando la experiencia suficiente para dominar una parte del proceso, lo que resulta bastante satisfactorio. La parte que aún no dominas demandará que vuelvas a la fase 2 hasta llegar a la tres y así sucesivamente hasta que llega un momento en el que, ¡por fin!

 

4. NO SABES QUE LO SABES
Aquí, ya llevas varios años conduciendo, sólo te fijas en arrancar y piensas adónde vas a ir, olvidando que por medio va que tienes que conducir. El hecho de conducir se ha vuelto casi automático. Esto te ocurre cuando miras tus números y los tienes tan conocidos que de una ojeada ya sabes si van bien o no, y además has acumulado experiencia sobre lo que hay que hacer en función de lo que veas. También hay que tener cuidado, porque el exceso de confianza puede jugar malas pasadas.

 

En resumen lo cierto es que no necesitas ser un auténtico experto en materia financiera, pero si necesitas serlo de las finanzas de tu propio negocio. Esto solamente lo puedes conseguir si tienes claros los conceptos fundamentales, los indicadores a seguir y su significado. Si en algún momento requieres más profundidad, análisis o contabilidad lo puedes delegar pero siempre sabiendo qué estás buscando.

En caso contrario te puedes encontrar con que las personas que se ocupan del tema no te dan las alertas necesarias para poder rectificar a tiempo las decisiones. No te engañes, a nadie le importa tu negocio tanto como a ti, y tampoco es ése su trabajo.

 

El problema del plan financiero o de viabilidad que se suele hacer casi como la Biblia al principio de muchos los negocios, es que no está orientado a la gestión. Su auténtica finalidad suele ser el de presentarse a otras personas que tiene que financiarte o darte alguna subvención o alguna clase de ayuda, pero realmente no son demasiados los casos en los que se hace de verdad para ver los puntos fuertes y débiles de la empresa.

Por muy bueno que sea el plan que te haya hecho alguien si no tienes claro el motivo por el que se hizo, y realmente no entiendes de que va, al primer choque con la realidad, te puedes encontrar con que no sabes adaptarlo a las circunstancias que te vas encontrando y eso supone que es inservible para lo que tú necesitas.

 

Seguro que no consentirías en ningún caso montarte en un coche en la parte de atrás con los ojos tapados y que alguien que desconoces en el asiento del conductor te llevara adonde él quisiera.

Pues es lo que todos los días hacen muchos emprendedores cuando se empeñan en decir que son “de letras”, “lo del dinero no es para mí” y “con entenderme con lo mío tengo bastante”. El saber de verdad qué estás haciendo es un buen motivo por el que un emprendedor necesita saber manejar el dinero en su negocio.

 

¿Te resulta útil esta información?. Si quieres saber más te ofrezco una sesión gratuita de auditoría para ver los tres puntos claves de mejora para tu negocio aquí.

About the Author:

Hola, soy Mª Angeles González, Economista y Coach Financiero. Tras 30 años de experiencia en el sector, ayudo a emprendedores a que su dinero trabaje a su favor, con un método flexible y eficaz. ¡Avanza! No es cambiar, es crecer.

6 Comentarios

  1. Ricardo 6 Marzo, 2015 en 12:35- Responder

    Me ha gustado, es muy interesante, todos al principio nos fiamos de gente y luego te tienes que retractar. A mi me ha pasado. Un abrazo,

    • Mª Angeles González 12 Marzo, 2015 en 13:40- Responder

      Me alegro Ricardo, gracias por comentar.

  2. Aidee 5 Abril, 2015 en 23:59- Responder

    Muchas gracias, me aclaras mucho conceptos que parecen complicados y que me sirven para mi negocio @spiralhumana

    • Mª Angeles González 6 Abril, 2015 en 13:41- Responder

      Estupendo Aidee, me alegro de que te sea útil, saludos cordiales.

  3. Erica 28 Enero, 2016 en 15:13- Responder

    Interesantísimos. Muchísimas gracias!

    • Mª Angeles González 28 Enero, 2016 en 17:32- Responder

      Me alegro de que te guste Erica, gracias por comentar!

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