Al plantearnos seriamente mejorar en el área de nuestra economía doméstica, nos encontramos con una serie de creencias y juicios instalados, que hemos de, identificar primero, y neutralizar después, para poder avanzar. Sus consecuencias suelen ser justificar pautas de ingresos y gastos distorsionadas. Por supuesto, hasta el momento han cumplido su función, que es:

  • Primera: Yo no entiendo de dinero (por eso me llevo fatal con él, eso no es para mí).
    No hay que confundirlo con la economía mundial y las finanzas, cualquiera que sepa sumar puede administrar su propio dinero.
    Variación 1: Las mujeres no sabemos manejar el dinero.
    Variación 2: Soy un caso especial (joven, viejo, empresario, trabajador, alto, bajo, rubio, moreno, lo que sea)
    ASÍ PUEDO: NO SER RESPONSABLE
  • Segunda: Tengo derecho “a gastar”(aunque sea a crédito), en ropa cara, fines de semana, salidas,  …porque:
    Nadie me comprende
    Para dos días que vamos a vivir,
    Con lo que trabajo,
    Con la vida tan arrastrada que llevo,
    Me han subido el sueldo , etc, etc
    ASI PUEDO: EVADIRME DE UNA VIDA QUE NO ME GUSTA
  • Tercera. No tengo dinero porque: No me lo merezco.
    Se carga su trabajo y hace que le despidan una y otra vez
    Se siente cómodo con salarios mínimos.
    Cuando va a ascender o le pueden subir el sueldo huye.
    Si por casualidad dispone de más dinero lo gasta de forma compulsiva hasta que se queda sin nada
    ASI PUEDO: JUSTIFICAR MI FALTA DE AUTOESTIMA.
  • Cuarta.Vivo una vida lujosa: Porque yo lo valgo.
    Sólo compra lo mejor y más caro.
    Invita en los restaurantes.
    Compra ropa de firma
    Deja grandes propinas
    Tiene lo último en electrónica
    Eso sí, no le llega para la revisión del coche.
    ASI PUEDO: SENTIR QUE HE TRIUNFADO EN LA VIDA.
  • Quinta. El dinero es malo y corrupto. La Biblia dice que la “codicia” o sea la avidez de dinero es un pecado. No puedo tenerlo, si quiero ser un ser humano decente y moral.
    Variación sobre el mismo tema: la creencia de que lo que recibo ha sido quitándoselo a otro.
    El dinero es neutro, ni bueno ni malo, depende de lo que se haga con él. Es tan malo atesorarlo como huir de él.
    ASI PUEDO: SENTIRME BUENA PERSONA.
  • Sexta. No me querrán si no compro cosas.
    Invita a todo el mundo.
    Compra regalos caros con frecuencia.
    No pasa tiempo con sus hijos así que les compra cosas y les da una buena paga.
    ASI PUEDO: NO PONER A PRUEBA EL CARIÑO DE LOS DEMAS. SENTIR QUE COMPENSO LA FALTA DE ATENCION.
  • Séptima. Todo se arreglará cuando: El gran acontecimiento.
    Me toque la lotería
    Me suban el sueldo
    Cobre la paga extraordinaria.
    Reciba una herencia…..
    Aún cuando ocurra, si no se ha cambiado de creencias en poco tiempo se volverá al punto inicial.
    ASI PUEDO: POSPONER CUALQUIER ACCION, MEJORAR NO DEPENDE DE MI.

En definitiva, las buenas noticias son que una vez que tienes clara la creencia instalada, así como la necesidad que cubre, se puede reformular de otra manera más constructiva. Podremos superar el obstáculo que representan a la hora de cambiar de vida financiera, y ya liberados, explorar cuáles queremos que sean de verdad nuestros objetivos a conseguir.

¿Te suenan algunas de las creencias anteriores? ¿Qué te parecen?