Igual que no te resulta aconsejable depender de un único cliente, de un único proveedor, o de un único producto, ya que cualquier fallo podría comprometer gravemente tu negocio, tampoco lo es trabajar únicamente con un solo banco. ¿Por qué?

El banco no es más que un proveedor de servicios financieros. Tienes necesidad de utilizarlo para pagar y cobrar, y para facilitar medios de pago a tus clientes como los TPV y las tarjetas de todo tipo.

Además te puedes apoyar para financiar tu negocio, tanto a corto plazo, con las cuentas de crédito para seguir funcionando cuando tienes que pagar pero todavía no has cobrado, como a medio o largo plazo cuando pides un préstamo para inversiones en tu negocio, lo mismo de instalaciones, vehículos, maquinaria o lo que necesites.

También muchos negocios, especialmente las franquicias de cualquier marca, necesitan un aval bancario de cara a garantizar que cumplirás con tus obligaciones en cuanto a compras u otros compromisos.

Tienes que saber que los bancos son como cualquier otro proveedor. Tienen sus ofertas, sus descuentos y sus momentos buenos y malos para concederte operaciones de préstamo o buenas condiciones en sus servicios.

A estos criterios se les llama política de riesgos. Son las directrices que da el banco para toda su organización y que tienen que respetar forzosamente.

Muchas veces te quejas de que tu sucursal de toda la vida donde te trataban tan bien, ahora no te dan ni agua, y tú y tu negocio seguís siendo los mismos de siempre. O que cuando contrataste la cuenta xxx las condiciones eran unas y ahora han cambiado.

Lo que ocurre es que aunque quieran, están sujetos a los criterios que les marcan según la política comercial del banco, y esos en determinados momentos te pueden dejar fuera de juego.

Puede ser simplemente que no quieran incrementar el riesgo en cuentas de crédito y te recorten la que tienes o te suban el precio.  Que te pidan garantías complementarias al renovar avales que antes no te pidieron,  porque tu sector en general ahora no va bien, y piensan que tu riesgo ha subido, y hay más posibilidades de que no pagues. No tiene porqué ser tu caso, pero pagan justos por pecadores.

Y QUE ES LO QUE OCURRE

Que tenías tus productos y servicios bancarios tan bien organizados, y que de la noche a la mañana, te ves descolgado y con necesidades urgentes de financiación.

En ese momento, piensas en recurrir a otro banco diferente, pero claro, lo primero que te preguntan es porqué tu banco de siempre no te lo ha querido dar, y qué problema hay para que acudas de nuevo cliente y encima a pedir, si no tienes historial previo.

Te encuentras como mínimo que desconfían de tu negocio, y que en el momento que más falta puede hacerte, ante la duda, es complicado conseguir lo que necesitas.

Este es el motivo principal de que te convenga tener por lo menos dos bancos diferentes, y si tu negocio tiene cierto volumen de financiación, hasta tres.

El banco se siente más tranquilo si otros colegas te dan financiación, ya que se reparten el riesgo entre varios, y tú también tienes para comparar y recibir mejores ofertas.

 

En resumen, si tienes un negocio con necesidades de financiación que impliquen una negociación frecuente con el banco, te conviene trabajar al menos con dos, ya que tendrás los siguientes beneficios:

1. No te quedarás sin financiación en el momento más inoportuno, debido a cambios en la política de riesgos o en los criterios comerciales del banco en cuestión, teniéndola que buscar a toda prisa, y encontrándote con dificultades para conseguirla.

2. Podrás comparar precios y condiciones y mejorar tus costes financieros.

3. No se trata de hacer de todo en los dos bancos, sino de repartir entre los dos tus necesidades financieras tanto de cobros como de pagos, de la forma que más efectiva te resulte, y te permita generar un buen historial en los dos.

Y tú ¿qué opinas? ¿conoces algún caso parecido? Puedes dejarme aquí abajo tu comentario, y si te gustó comparte, muchas gracias.

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